Por alante “orinando
por el ombligo”; por detrás embarrados de conductas laxas.
Ing. Leonel Rodríguez Ureña
Tiempo ha cuando alguien
fracasaba al incursionar en realización alguna que razonablemente en esa
cuantía no debió acometer, se solía decir que al actuante eso le pasó “por
estar orinando por el ombligo”. Al usar el epíteto podría entre otras tratarse
de quien emprendió la construcción de una casa de tamaño tres veces el
requerimiento habitacional de su familia y no la pudo terminar; a quien siendo
su hija elegida Reina del Club, habiendo
contratado para el desfile y el baile de coronación a una populosa agrupación
musical de la época, a la hora de saldar
pasó las mil y una; y en síntesis a los
que sobrepasan sus posibilidades
“orinando por el ombligo”.
A pesar de que los analistas apuntan razones por decenas, no es fácil establecer la relación “causa a
efecto” para identificar el origen de la crisis monetaria internacional que
hoy acogota a todos los pueblos, son
muchos los factores.
Han surgido muchas trampas financieras, pero particularizamos que la
crisis
tiene su origen primario en que la generalidad de las
naciones han “orinado por el ombligo” después de que terminada La Segunda Guerra Mundial
conviniendo un grupo hegemónico establecer en 1944 acuerdos en Bretton
Woods que establecieron un “sistema monetario internacional” basado en
el “patrón cambios oro” que así operaron
con estabilidad y crecimiento económico
hasta 1971 cuando Estados Unidos desvinculó al dólar (US$ 35.32 la onza
troy) de su conversión en oro, convirtiéndolo en un “sistema de flotación de
tipos de cambio” oficializado en 1973. La medida enmarcó que la poderosa
nación no entregaría mas oro a los bancos centrales de
los países que reclamasen el pago de sus reservas en US$, decisión que al traer
consigo la pérdida de confianza en la moneda norteamericana, hizo que las
naciones poseedoras de reservas en US$ dólares inundaran el mercado queriendo
salir de esa moneda, trayendo consigo que el tipo de cambio del US$
consecuentemente bajara en su relación internacional.
Tres meses antes de finalizar la segunda guerra mundial, los ya
vencedores Josep Stalin, Franklin Delano Roosevelt, y Winston Churchill
reunidos en Yalta se repartieron Europa. Los Estados Unidos basándose en dos
razones, la una no perder prestigio y a
su vez mantener el crecimiento económico
que le aportó la industria bélica, y la otra contrarrestar la expansión de La Unión Soviética ,
instrumentando para la recuperación de Europa el Plan Marshall de US$
12,400 millones que trajo crecimiento
industrial a Francia, Italia, Inglaterra, Alemania Occidental, Turquía, Grecia,
etc., exceptuando a España y Finlandia de regímenes fascistas que habían
colaborado con Hitler; mientras que de su parte La Unión Soviética
primero mediante varios acuerdos amistosos y finalmente el pacto de Varsovia en
1955 establecía su bloque con Austria,
Checoslovaquia, Albania, Lituania, Polonia, Hungría, Bulgaria, La Republica Democrática
Alemana, y China como observador hasta 1962; iniciose pues en 1947 La Guerra Fría que
preñada de acontecimientos se mantuvo hasta el 1991, siendo los conflictos mas
importantes La Guerra
Árabe-Israelí (1948) Israel versus Siria, El Líbano, Egipto, Irak y Jordania; La Guerra de Corea del Sur
(1950-1953); La Guerra
de Suez (1956) también llamada del Sinaí, entre Egipto que había nacionalizado
El Canal, y la alianza militar formada por Francia, Inglaterra, e Israel, que
la mencionamos singularizada por
constituir una de las pocas excepciones en que durante la Guerra Fría : Los
Norteamericanos y La
Unión Soviética estuvieron de acuerdo, los norteamericanos
disgustados porque los aliados no le informaron la acción militar contra Egipto
y porque Inglaterra y Francia con los bombardeos realizados a Port Said
detuvieron el avance de las fuerzas Israelí que ya se encontraban a 16 Kms. al
este del canal. Los Soviéticos aliados de Siria
buscaban hacerse graciosos ante los países árabes y advirtieron que
bombardearían Londres y París con modernas armas destructoras; La Guerra de Vietnam
(1958-1975); Crisis de Los Misiles en Cuba (1962); La Guerra Israel-Egipto
(1967) durante seis días; La intervención de Los Estados Unidos en Afganistán
(1978); La Revolución
Iraní (1979) que venció al 5to Ejercito mas poderoso del
mundo provisto de modernos armamentos por los norteamericanos, que derrocó al régimen corrupto del Sha Mohamed Reza
Pahlevi; La Guerra de Irak-Irán
(1980-1988); La Guerra
del Golfo Pérsico (1990-1991); La
Guerra de Los Balcanes (1991-1995); La Guerra Irak-Estados
Unidos (2003-2009). Intervención Coaligada en Afganistán (2005).
En el interregno (1964) surgieron en la poderosa nación del norte acontecimientos de política fiscal
desordenada (déficit) y emisión monetaria (inflación) tales, que La Reserva Federal de los Estados
Unidos aumentó la impresión de dólares para incrementar el movimiento
económico, cubriendo con ello operaciones de gasto social y del uso de las fuerzas armadas contra la agresión de
Vietnam del Norte; en 1972 se devaluó de
US$ 35 a
US$ 38 la onza troy de oro (31.103476 grs.), y a US$ 42.22 oficializada en
1973, alcanzando US$ 120.17 ese mismo año.
Las uretras pues, de diámetros mayores, más decisivas en que se trillara
primero hacia la crisis monetaria
internacional de 1985, siguientes, y hasta la vigente, lo han sido primero que todo
el gasto social imprudente de las naciones y segundo la inflación para financiar la carrera armamentista, las
guerras tal Vietnam (1964), Corea (1980), Irán-Irak (1980), Afganistán, Irak,
otras tantas incursiones, generadoras de continuados déficits presupuestales y la impresión sin límites de
dinero sin respaldo de reservas en oro o sin respaldo de producción, sin a su
vez sustraer demanda de la población mediante impuestos o venta de valores, y
con la realidad de que los pertrechos militares no producen riquezas. En
Estados Unidos emitir cada US$ requería mantener US$ 0.25 en reserva oro, y esa obligación fue
eliminada en 1968, para seguir ejercitándose no solo en el enorme gasto social,
sino en
la rumba abierta para el baile al ritmo de las tensiones
geopolíticas.
El hecho pues, de desvinculación del US$ con el precio del oro, su
debilidad intermitente, trajo entonces consigo que los productores de
petróleo buscando compensación fueran disparando el precio del barril de 42 Gls. que de US$ 1.80 en 1970,
US$ 2.18 en 1971, US$ 5.20 en 1973, US$ 11.65 en 1974, $ 21.00 en 1979, US$ 39.00 en 1980, US$ 48.00 en 1990, etc., hasta el
disparo a US$ 147.00 en Junio del 2008.
A su vez las naciones no productoras de petróleo o de producción
insuficiente compelidas por la necesidades energéticas a suplir, y la modalidad
de desarrollarse modernizándose, comenzaron a demandar recursos, agenciándolos
también con emisiones inorgánicas y/o
endeudamiento, e irrespetando todos las reglas de oro de la inversión de recursos
externos repagables. Esto es: *No se ha asegurado que la absorción o uso de los fondos externos debe constituir
siempre una actividad productiva. *No se ha cumplido con los requisitos de
compatibilidad de la balanza de pagos, transformando la productividad adicional
en divisas; ya sea por la vía directa de un aumento de las exportaciones o
indirecta de la sustitución de importaciones. En ese endeudamiento externo en
el cual todos están con muchos énfasis enmarcados, descuidando en la dimensión
necesaria la promoción de inversiones, hoy las naciones se ven agobiadas por
sus déficits y el pago del servicio de las deudas teniendo que destinar altos
porcentajes de sus presupuestos.
Todos sin excepción trituraron la sentencia que hace unas seis décadas plasmara el economista alemán Wilhelm Ropke: “La
peor enfermedad monetaria es la inflación que resulta del déficit
gubernamental; porque cuando se cubren
los gastos públicos al través de circulante sin respaldo, la consecuencia
principal es el aumento de precios, el empobrecimiento de unos y el
desvergonzado enriquecimiento de otros , todo lo cual puede terminar con una
peligrosa desintegración de la economía y de la sociedad.”
La fiesta ha sido prolifera, irresponsables engendrando actividades
económicas no productivas, otorgando y
tomando préstamos o emitiendo dinero inorgánico (sin respaldo de producción),
controlando hacia ganar en índices macroeconómicos (para asegurar cobros)
mientras disminuyen atenciones sociales; inmorales propiciando
muchos lideres para lucrarse, la permisión de conductas demasiado libres
y relajadas que divergen hacia
disciplinar la austeridad.
Tenemos: Oro a U$ 1,500.00,
Petróleo US$ 90.00, todos están en banca rota; “orinaron por el ombligo.”
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