A LA INSEGURIDAD LA AUPA LA IMPUNIDAD Y EL MAL EJEMPLO. EL CODIGO PENAL NO ES MALO. SE CONFUNDE EL CONCEPTO DE LA PRUEBA. ING. LEONEL RODRIGUEZ UREÑA leonelru1934@hotmail.com I

A LA INSEGURIDAD LA AUPA LA IMPUNIDAD Y EL MAL EJEMPLO. EL CODIGO PENAL NO ES MALO. SE CONFUNDE EL CONCEPTO DE LA PRUEBA.
ING.  LEONEL  RODRIGUEZ  UREÑA                                                                                        leonelru1934@hotmail.com
I
En realidad alaga ver disposiciones tendentes a recuperar la maltrecha seguridad ciudadana, como lo exige el pueblo todo, y lo anhela el Presidente. Sin embargo la fiebre no está en la sabana, se aposenta en la falta de oportunidades, haber existido un cuerpo ejecutivo indiferente y cómplices algunos en los estamentos encargados de monitorearla y proporcionarla.
Muchas acciones punibles las realizan gente sin quehaceres, faltos de educación y de asistencia, es cierto.
Pero ¿Qué nos falta ya, dicen comunicadores, si de hecho, múltiples mayores actos delictivos están encabezados por los llamados a evitarlos y combatirlos?
El asunto no es cuestión de los bajos sueldos, que deben mejorarse, es asunto de la arraigada cultura del ejemplo que un superior da a su subalterno. Entonces  como la impunidad y la mala aplicabilidad de las leyes  me protegen, me convierto en rico, y en poco tiempo salgo.
Damos pena, no se entiende, que no es solo instrucción,  sino que el éxito de los pueblos necesariamente educados
ha radicado en su idiosincrasia. En sus atributos éticos.
Aquí la corrupción o se para en la puerta del despacho presidencial, o al incumben te no le importa el comportamiento de sus funcionarios y los deja al garete.
Entre otras, galoneados decidieron vgr. apropiarse de vehículos; bien gracias, y sus dueños verdaderos pasaron las de Caín.     
Algunos jueces se descarrilaron al dictar sentencias divorciadas de las certezas jurídicas; por ¿incapacidad, soborno, o complacencias políticas? Empero justo es señalar que es el sector que más se ha adecentado, muchos fueron separados de su cargo.
Defensores del Interés Público se aposentan para cometer desafueros porque ni siquiera se les amonesta, se cuelgan del alma a infractores y ambos salen ilesos, uno saciado y el otro sabedor que de una u otra forma se le extiende patente de corso.
Se producen acontecimientos increíbles: Un Ministerio Público que trata de archivar el caso de una maquinaria robada, a la cual se le saca matricula con datos combinados de dos vehículos diferentes, validados por un contrato notarial supuestamente firmado por un distinguido vocero palaciego, que notarialmente le aclara al fiscal que ni siquiera es abogado y mucho menos notario, y sin embargo el ministerio somete archivar el expediente por falta de pruebas.
De ese mismo fiscal, un muy serio Senador de La República denunció un cúmulo de barbaridades  ejercitadas, y nadie le hizo caso. Sigue orondo.
Realmente, ¿qué clase de país somos?
Sr. Presidente Ud. que ha mostrado otra tónica distinta, disponga en lo medular; está en juego el futuro preciado de nuestros hijos.
La inseguridad no será minimizada hasta que no se trunque la impunidad.

Copias:
Honorable Presidente Constitucional de la República
Procurador Gral.
SCJ
Congreso 
Obispos
Organizaciones de La Sociedad Civil

Medios de Comunicación/Personalidades

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